Contratista global
en para empresas

Contratista global en

el sector de la inmobiliaria para empresas

desde hace más de 40 años.

Nuestros valores

Lo que nos une a los hombres y a las mujeres en GSE son nuestros valores comunes. El compromiso, la transparencia, el profesionalismo, la confianza, pero también el carácter pionero forman parte de los fundamentos que motivan a nuestros colaboradores cada día. Estamos convencidos de que el desarrollo de la empresa está íntimamente ligado a la trayectoria de cada uno.

Compromiso

Los colaboradores de GSE no dejan nada al azar. Procedentes de las escuelas superiores de Ingeniería, son profesionales que se cuestionan constantemente, con un nivel de autoexigencia sólido para poder optimizar cada una de las soluciones y cumplir con sus compromisos.

Carácter pionero

La ambición de nuestros clientes es el mejor de nuestros estímulos. Cada proyecto nos motiva a cuestionarnos, a superar nuestros límites, a buscar soluciones innovadoras, a explorar nuevas vías de desarrollo fuera de los caminos trillados. El valor de nuestros colaboradores va de la mano de un espíritu emprendedor. Para actuar, y sobre todo para arriesgar.

Profesionalismo

Más que un leitmotiv, la satisfacción de nuestros clientes es nuestra verdadera obsesión. Lo que nos impulsa a ser cada día más eficientes en cada fase de un proyecto, analizándolo desde todos los ángulos, en sus aspectos medioambiental, técnico, económico y social. Esta es, bajo nuestro punto de vista, la  mejor manera de crear valor añadido.

Confianza

Conocemos los retos financieros, estratégicos y sociales generados por un proyecto inmobiliario. Porque somos plenamente conscientes de nuestro rol, por lo que hacemos todo, en cuanto a implicación y compromiso, para merecer la confianza de nuestros clientes.

Transparencia

Ser capaces de decirlo todo es posible gracias al diálogo que GSE mantiene no solamente con sus propios colaboradores, sino también con sus proveedores y sobretodo con sus clientes a lo largo de un proyecto. Costes, plazos, objetivos... nunca dejamos sin respuesta ni el más mínimo interrogante. De esta manera, los compromisos compartidos en un principio se mantienen hasta el final.